Testimonio: “Paty volvió a sonreír en el sueño de mamá”

“Cómo un cuento de niños puede tocar el corazón de Dios y mover su favor ✨”

Hace unas semanas estaba terminando de escribir un cuento para niños inspirado en mi nieto y mis sobrinitos, que tienen casi la misma edad. El cuento se llama “Los tres primitos y el ángel del arcoíris”.

Tres días después de terminarlo, Dios me confirmó que esta historia no había salido solo de mí.
La confirmación fue tan profunda y llena de paz, que entendí que no era simplemente un cuento… era un mensaje para corazones que necesitan consuelo.

Mi corazón de niña—impaciente, intranquila, queriendo aliviar el dolor de mi mamá—deseaba darle un poco de calma. Ella lloraba cada día por mi hermana. Así que escribí una historia donde tres pequeños, guiados por un ángel, emprendían una aventura para pedirle algo a Dios... para que su abuelita no este triste.

Nunca imaginé que ese cuento sería un instrumento de bendición. Trajo un rayo de alivio donde había tanta tristeza.


¡Esto me pasó a mí… Dios lo hizo realidad!

Una mañana, mientras desayunábamos juntas, mi mamá me miró con una mezcla de sonrisa y lágrimas y me dijo:
—Ayer soñé con tu hermana… La vi en un jardín hermoso. Venía caminando, joven, radiante. Y me dijo: “Mami, estoy bien. Muy bien aquí con Dios. No estés triste, estoy feliz.”

Cuando terminó de contármelo, sentí que mi corazón latía fuerte. Entonces le respondí:
—¿En serio, mami? Quiero contarte un cuento que escribí hace unos días…

Se lo leí despacio, con el alma temblando. Y cuando terminé, ella me dijo con una paz que no había visto en años:
—Qué bonito cuento, hijita… Qué bonito que Dios te use para llevar mensajes tan llenos de amor.

Ese día entendí tres cosas:

  1. 1. Este cuento no es solo para niños. También es para madres, padres, abuelos… para cualquier corazón que ama y extraña. Papalindo lo hizo para eso.

  2. 2. Mi escritura fue como una petición de oración, y Dios la escuchó de inmediato: dos días después de terminar el cuento, mi mamá soñó con mi hermana y eso le dio paz. Desde entonces, ya no llora todos los días.

  3. 3. Mientras creaba el cuento, un bálsamo de paz llenaba mi propio corazón dolido por no tener a mi hermana para conversar cada día. Dios me sanaba a mí también mientras escribia este cuento.


Este testimonio es un recordatorio de que Dios sigue hablando para guiarnos, sigue sanando y sigue acercándonos a quienes amamos y lo hace a su manera (sueños, visiones, recuerdos o situaciones bonitas).

Hoy, recordando a mi hermana Ysela Patricia Bellido Luna, siento que su amor sigue vivo entre nosotros. 💛
A tres meses de su partida, su luz nos acompaña, nos sana y nos inspira a vivir cada día con gratitud, amor y esperanza.

Escribiendo este testimonio, las lágrimas vinieron solas, pero también la paz… la certeza de que Dios transforma nuestro dolor en consuelo y nos permite seguir amando como si fuera el último día.

El amor es mas importante que cualquier cosa, ama, perdona y vive como si fuera el ultimo dia!!..

SHARE

Enlaces rápidos

INICIO

SOBRE MI

LIBROS

CONTACTO

WHATSAPP: 941511314

Newsletter

Te obsequio Mi EBOOK "RENUEVA" por suscribirte a la newsletter .

Al unirte, aceptas recibir nuestra newsletter y que puedes cancelar tu suscripción en cualquier momento.

Creado con ©systeme.io