En la vida todos atravesamos momentos en los que la oscuridad parece envolverlo todo. Puede ser el dolor, la decepción, el enojo o la tristeza que nos quitan las fuerzas y nos hacen pensar que no podremos levantarnos. Sin embargo, es justo en esos momentos cuando la oración y la meditación se convierten en un refugio poderoso.
La oración abre un canal directo con Dios: nos recuerda que no estamos solos, que hay un Padre que escucha y sostiene, incluso cuando sentimos que nuestra voz apenas puede salir. La meditación, por su parte, calma la mente, ordena los pensamientos y nos permite hacer silencio para percibir esa voz suave que fortalece nuestro espíritu.
Pero hay algo más que debemos recordar: cuando comenzamos a resurgir, cuando decidimos caminar hacia la luz, no siempre es un camino sencillo. Muchas veces las fuerzas de la oscuridad intentan detenernos. Aparecen situaciones inesperadas o personas que, con sus palabras o acciones, buscan arrastrarnos de nuevo al dolor, a la duda, al enojo.
Y si algo —pensamientos, sentimientos— o alguien —personas cercanas, desconocidas o de tu entorno íntimo— intenta arrastrarte de nuevo a la oscuridad, ora por ellos. Ora para liberarte de esos pensamientos y sentimientos negativos, y ora por quienes probablemente cargan sus propias heridas y turbaciones. Aunque puedan mostrar apariencia de bondad, son como serpientes que odian la luz de la luciérnaga, intentando apagar la luz que brilla dentro de ti.

Esto no es señal de que estamos perdidos, sino evidencia de que estamos avanzando. La oscuridad no pelea contra lo que ya está destruido; se opone a lo que está renaciendo. Por eso, cada vez que sientas resistencia en tu proceso de sanidad y transformación, no te rindas. Ora con más fuerza, medita con más constancia, y recuerda que la luz en ti es más grande que cualquier sombra.
El resurgir no se trata de no tropezar nunca más, sino de aprender a levantarse cada vez con más convicción. Y aunque las fuerzas oscuras intenten frenarte, la presencia de Dios te impulsa a seguir adelante, más fuerte, más firme y con un espíritu renovado.
✨“Hoy, elige rodearte de luz. Cada oración que haces, cada minuto que meditas, es un escudo que fortalece tu espíritu. No permitas que la oscuridad te arrastre; envía bendiciones a quienes actúan desde su propia sombra, pero permanece firme en tu paz interior.
Que tu alma se convierta en un refugio de luz, y recuerda: cada día que resistes, cada pensamiento que purificas y cada acción que haces desde el amor, te acerca más a la libertad y a la plenitud que Dios ha diseñado para ti.”
Juan 1:5 "Esta luz resplandece en la oscuridad y la oscuridad no ha podido apagarla".
Newsletter
Te obsequio Mi EBOOK "RENUEVA" por suscribirte a la newsletter .
Al unirte, aceptas recibir nuestra newsletter y que puedes cancelar tu suscripción en cualquier momento.
Creado con ©systeme.io