Cuando las palabras no alcanzan: cómo acompañar a quienes han perdido un ser querido

Cuando no entendemos los designios de Dios...un abrazo silencioso basta

La última semana de mi estancia en España me sentía inquieta. Tuve un sueño que me impulsó a orar con urgencia, no solo por mi familia, sino también por mis amigos cercanos. Aunque no entendía del todo su significado, presentí que debía interceder.

Al despertar, comencé a orar de inmediato. Sentí en mi espíritu que algo profundo y doloroso se acercaba, así que escribí a mi amiga, cuya hija estaba delicada de salud. Ella me respondió que estaba mejorando, lo cual me dio algo de tranquilidad; aun así, seguí orando por ellos con más intención.

Seguí con mi rutina diaria: conectarme a mi computadora, cuidar a mi nieto y a mi sobrina nieta, y ayudar a mi hija en sus actividades. Pero la inquietud permanecía, así que le pedí a mi hijo que me apoyara en oración. Días más tarde, tres días antes de mi regreso a Perú, mi amiga me escribió contándome que su hija había partido a los brazos del Señor. La noticia me dejó consternada, shockeada e impotente de pensar en lo que estarian sintiendo mis amigos, y en no poder estar físicamente para apoyarlos en tan dura prueba.

“Nada en la vida prepara a un padre para despedir a un hijo… es un dolor que desafía toda comprensión.” Mi mente pensaba constantemente en cómo estarían mi amiga y su esposo —grandes amigos, maravillosas personas— y solo podía seguir orando por ellos mientras hacía mis actividades diarias. Dios me impulsaba a orar sin cesar, y mi corazón se mantenía conectado con mis amigos.

En estos casos es difícil entender por qué suceden cosas así a personas que no estamos preparados para perder: jóvenes , con futuro por delante. Aun sigo preguntándome , y continúo orando a Dios. Siento que no hay palabras que puedan aliviar el dolor que mis amados amigos están viviendo. Busco formas de acercarme, pero por mi propia experiencia reciente con la pérdida de mi hermana, sé que ellos necesitan espacio para lidiar con lo que sienten.

Solo puedo decir que nadie puede comprender o aliviar verdaderamente el dolor ajeno si no ha pasado por lo mismo. Espero con todo mi corazón que Dios dé fuerza y resiliencia a mis amigos, y que paso a paso comiencen a caminar de nuevo con el hermoso recuerdo de haber amado a su hija y haberle dado lo mejor.

El dolor no se entiende del todo; se supera, pero no se entiende. Nuestra alma llora por dentro, pero Dios nos consuela con su amor, ese amor que muchos no comprenden. A veces las personas piensan que olvidamos a quienes se fueron porque no los mencionamos, pero no es así: cada minuto del día, las acciones y recuerdos nos conectan con ellos. Es allí donde el amor de Dios entra, para consolarnos y recordarnos que lo que vivimos con nuestros seres queridos fue lo que debía ser. No se trata de sentirse culpable ni de lamentarse por no haber hecho algo mejor.

Espero con todo mi corazón que Dios sane y fortalezca el corazón de mis amigos, y que otorgue sabiduría a quienes se acercan a ellos para actuar con prudencia, respeto y sensibilidad. Por experiencia, hemos lidiado con familiares que no consideran nuestro dolor, y piensan que hablar de recuerdos bonitos no lastima, cuando en realidad abrir la herida otra vez puede ser doloroso.

Consejos finales para acompañar a alguien en duelo

  1. Sé paciente y respetuoso con su tiempo y espacio.

  2. Ofrece apoyo práctico, no solo palabras: comida, ayuda con tareas, compañía silenciosa.

  3. Evita frases hechas como "ya pasó" o "todo tiene un propósito", que pueden sentirse insensibles.

  4. Permanece presente, incluso cuando no sepas qué decir; tu presencia sincera tiene un gran valor.

"Recuerda: acompañar no significa arreglar, sino sostener. Y a veces, el mayor regalo es simplemente estar con amor en silencio"...

Mensaje para mis queridos amigos:

Este texto nace desde mi corazón para ustedes. Sé que no existen palabras capaces de abrazar un dolor tan profundo, pero quiero que sepan que estoy aquí, caminando a su lado, honrando la vida de su hermosa hija y sosteniéndolos con oración, amor y presencia. Mi familia y yo los llevamos en nuestros corazones, hoy y siempre.

SHARE

Enlaces rápidos

INICIO

SOBRE MI

LIBROS

CONTACTO

WHATSAPP: 941511314

Newsletter

Te obsequio Mi EBOOK "RENUEVA" por suscribirte a la newsletter .

Al unirte, aceptas recibir nuestra newsletter y que puedes cancelar tu suscripción en cualquier momento.

Creado con ©systeme.io